EN EL MARCO DEL IAEF DIGITAL FINANCE FORUM, MARSH ANALIZÓ LOS PRINCIPALES DESAFÍOS QUE ENFRENTAN LAS ORGANIZACIONES FRENTE AL CRECIMIENTO DE LAS AMENAZAS DIGITALES Y LA ADOPCIÓN ACELERADA DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL.
La creciente sofisticación de las amenazas cibernéticas, la aceleración en la adopción de inteligencia artificial y la necesidad de fortalecer los modelos de gobernanza tecnológica fueron algunos de los principales ejes de la agenda del IAEF Digital Finance Forum, un espacio de intercambio sobre los desafíos que enfrenta el sector financiero y el ecosistema empresarial en materia de transformación digital.
Para Christian Rada, Senior Vice President de Corporate y Head de Finpro, Cyber y PEMA de Marsh, la ciberseguridad dejó de ser un asunto exclusivamente tecnológico para convertirse en un riesgo estratégico de negocio, con impacto directo en la continuidad operativa, la reputación, el cumplimiento regulatorio y la toma de decisiones de las organizaciones.
Uno de los temas que cobró mayor relevancia fue el crecimiento del uso de inteligencia artificial y la gestión de riesgos en las empresas. Para el vocero de Marsh, las organizaciones deben poner el foco en fortalecer su resiliencia cibernética y analizar qué tan preparadas están para responder, recuperarse y continuar operando, ya que se ha convertido en una capacidad estratégica para cualquier negocio. Asimismo, Rada explicó que, junto con las oportunidades que ofrece la IA, también surgen nuevas exposiciones vinculadas con la gestión de datos, la privacidad, las decisiones automatizadas, la dependencia de terceros y el cumplimiento de marcos regulatorios.
La gestión del riesgo tecnológico requiere de una visión integral que combine personas, procesos, tecnología y gobierno corporativo. En ese sentido, construir una cultura de ciberseguridad resulta tan importante como implementar herramientas tecnológicas, especialmente en un escenario donde la IA acelera la innovación y la sofisticación de las amenazas digitales. Asimismo, fortalecer las capacidades de los equipos y atraer, desarrollar y retener talento especializado es un componente clave para construir organizaciones más resilientes.
Frente a este panorama, la resiliencia cibernética cobra un papel central en el que las organizaciones deben desarrollar la capacidad de anticiparse, responder y recuperarse rápidamente para minimizar el impacto sobre la operación y el negocio. Esto implica no solo contar con tecnología adecuada, sino también preparar a las personas y establecer procesos claros para actuar de manera coordinada frente a una crisis.
“Los directorios, los CEO y los CFO tienen un rol central en la supervisión del riesgo cibernético. La conversación dejó de ser técnica para transformarse en una discusión de negocio donde las decisiones sobre inversión, continuidad y apetito de riesgo deben formar parte de la agenda ejecutiva”, aseguró Rada.
Para avanzar hacia una gestión más madura, desde Marsh destacan la importancia de medir la efectividad de la cultura de ciberseguridad mediante indicadores que reflejen la capacidad de detección, respuesta y adopción de buenas prácticas en toda la organización, más allá del cumplimiento de los programas de capacitación.
En un entorno donde la transformación digital avanza a gran velocidad, fortalecer la resiliencia cibernética y establecer marcos sólidos de gobernanza para la inteligencia artificial serán factores cada vez más determinantes para que las organizaciones puedan innovar con confianza, gestionar eficazmente los riesgos emergentes y tomar decisiones estratégicas con mayor confianza.