MIENTRAS LA AUTOMATIZACIÓN ACELERA LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL, EL TALENTO MÁS VALORADO YA NO SOLO PIENSA EN SOLUCIONES: LAS ANTICIPA.
En un contexto donde las tecnologías emergentes avanzan a un ritmo sin precedentes, las empresas del sector se enfrentan con un dilema clave: ¿Qué es más importante? ¿La destreza técnica o las soft skills, como la resiliencia, la creatividad, o la comunicación? Cada vez más, la respuesta se inclina hacia lo segundo.
Un estudio de la consultora West Monroe reveló que el 78 % de los líderes de RR. HH. reconocen estar cada vez más enfocados en encontrar talentos tecnológicos con sólidas habilidades blandas. Y el 67 % afirmó haber retenido una oferta laboral debido a la falta de estas competencias en un candidato.
“No alcanza con saber programar: lo que hoy hace valioso a un talento son las habilidades que la Inteligencia Artificial, no tiene y que generan un diferencial en los productos o servicios.”, aseguró Julián Colombo, CEO de N5.
Un mercado en transformación
La importancia de las soft skills —habilidades blandas— en la industria tecnológica responde a un cambio más amplio: la transformación digital ya no refiere únicamente a incorporar sistemas o automatizar procesos, sino a diseñar experiencias que funcionen en entornos cada vez más complejos y conectados, como el sector financiero.
En N5, donde la innovación en soluciones tecnológicas para el sector financiero marca el rumbo de su estrategia de crecimiento, esta mirada va más allá de la contratación de profesionales: forma parte de la manera en que la compañía desarrolla e implementa sus soluciones. Un ejemplo son las plataformas que diseñó la compañía (N5 Now y las suites de IA) que no solo reflejan avances técnicos, sino también una visión colaborativa, así como adaptable que guía su desarrollo y aplicación en el sector financiero.
“El talento del futuro combina empatía y pensamiento estratégico. Estamos construyendo equipos que resuelven con datos, pero lideran con humanidad. Esa combinación es la base de las soluciones que ofrecemos al mercado”, resume Colombo.
Recientemente la compañía anunció que busca sumar nuevos talentos a sus equipos. El objetivo no es integrar perfiles técnicos, sino incorporar profesionales capaces de comunicarse asertivamente, adaptarse y trabajar de manera creativa y colaborativa en proyectos que están moldeando el futuro de la industria financiera.
En un mundo donde la tecnología lo cambia todo, lo que realmente transformará el futuro no son las líneas de código: son las personas que saben trabajar juntas para dar sentido a las soluciones. Ese tipo de personas que están construyendo la próxima generación para el sector bancario.