COMO PARTE DE SU INICIATIVA VOLVER A LA ESENCIA MICROSOFT PRESENTÓ EN ARGENTINA EL WORK TREND INDEX 2026 JUNTO A PROFESIONALES DE RECURSOS HUMANOS, DE LA JUSTICIA, ABOGADOS Y ASOCIACIONES QUE LOS NUCLEAN Y QUE HOY REDISEÑAN DESDE SU LUGAR EL FUTURO DEL TRABAJO.
De acuerdo al Work Trend Index 2026 el 58% de quienes usan IA produce trabajo que no podía hacer un año atrás y en los usuarios avanzados este indicador alcanza el 80%.
Cuanto más capaz es la tecnología, más relevantes se vuelven el criterio, el propósito y la responsabilidad humana: la pregunta se corre de qué tareas definen el trabajo a qué resultados es posible impulsar y cómo se conecta con el propósito profesional.
El 66% de las personas que usan inteligencia artificial en su trabajo afirma que hoy puede dedicar más tiempo a tareas de alto valor, según el Work Trend Index 2026 de Microsoft, una encuesta global a 20.000 trabajadores usuarios de IA en 10 mercados. Esa ampliación de capacidades abre una oportunidad para recuperar tiempo, foco y propósito, pero también exige que la adopción avance con confianza, seguridad y responsabilidad: la IA puede asistir y ampliar el trabajo, mientras las personas conservan la supervisión, el criterio y la responsabilidad sobre las decisiones y sus resultados.
El mismo estudio indica que el 58% de quienes usan IA produce trabajo que no podía hacer un año atrás, y que entre los Frontier Professionals, el 16% de la muestra con el uso más intensivo, esa proporción asciende al 80%. La ampliación del alcance es el efecto más consistente y aparece cuando el trabajo se rediseña de manera responsable: con procesos preparados, datos protegidos, controles adecuados y claridad sobre qué puede delegarse y qué debe seguir bajo decisión humana. Incorporar IA sobre un proceso mal diseñado puede acelerar también sus fricciones.
Qué se delega y qué queda del lado humano
La adopción siguió una secuencia reconocible: primero la IA generativa para crear y resumir, después los copilotos integrados al flujo de trabajo y ahora los agentes, que ejecutan tareas dentro de los procesos.
Ese desplazamiento devuelve peso a capacidades que siguen siendo humanas. El 50% señala el control de calidad y el 46% el pensamiento crítico como las habilidades que más ganan relevancia, y el 86% trata la respuesta de la IA como un punto de partida: mantiene la responsabilidad sobre el razonamiento.
“Somos protagonistas de un rediseño del trabajo. A medida que crecen las capacidades de la IA y los agentes, también crece la relevancia de nuestro criterio, la posibilidad de orientar el trabajo, tomar decisiones y hacernos responsables de los resultados. La tecnología abre nuevas posibilidades; somos las personas las que tenemos que darles dirección, propósito y sentido”, señaló Ezequiel Glinsky, Director de Tecnología para Microsoft Latinoamérica.
Copilot en manos de los profesionales
El análisis de más de 100.000 conversaciones de Microsoft 365 Copilot ofrece una pista sobre esas tareas: el 49% de los objetivos clasificados apoya trabajo cognitivo, es decir, analizar, razonar, evaluar alternativas y pensar creativamente. En el encuentro se describieron cuatro modos de trabajar con IA: productor, editor, director y orquestador.
“Copilot me ayuda a salir de la hoja en blanco. La idea, el argumento y el razonamiento son míos; la herramienta me ayuda a darles forma y a expresarlos mejor. Los ingredientes de esa receta los pongo yo”, describió Laura Conti, Jueza del Poder Judicial de la Provincia de Buenos Aires.
El factor decisivo es organizacional
El resultado depende menos de la destreza individual que del contexto: los factores organizacionales explican el 67% del impacto reportado, frente al 32% de los factores individuales. Es una asociación estadística, no causal, pero señala dónde está la palanca: cultura, liderazgo, talento, gobernanza y rediseño del trabajo.
La brecha todavía es amplia: el 65% de los usuarios de IA teme quedarse atrás y el 45% se siente más seguro concentrándose en los objetivos actuales antes que rediseñando el trabajo. Solo el 19% alcanza la llamada Frontier zone, que combina alta capacidad individual con alta preparación organizacional, según un índice de readiness sobre 16.971 respuestas.
Para el resto, la pregunta empieza a correrse de “¿qué tareas definen mi trabajo?” a “¿qué resultados estoy en condiciones de impulsar?”. Ese fue el eje del encuentro del 23 de septiembre de 2026 en las oficinas de Microsoft Argentina, con periodistas, referentes profesionales y especialistas de Recursos Humanos y del ámbito legal.
Lo esencial del trabajo, otra vez en primer plano
Cuando la ejecución se vuelve más liviana, queda en primer plano aquello que define a cada oficio: el propósito, el vínculo con las personas, la curiosidad y el tiempo para las cosas que importan. Ese hilo atraviesa los relatos de quienes ya trabajan con IA.
“Tengo más tiempo para pensar y también para algo fundamental en ética e integridad que es relacionarme con los equipos, generar confianza y lograr que la consulta llegue antes de que aparezca el problema”, sostuvo Mercedes Gozaini, Directora del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires.
“Se trata de pensar dónde una herramienta de IA puede hacer un trabajo más rápido y eficiente para que nosotros podamos estar más tiempo en la estrategia, en los planes, en esa curiosidad y en esa creatividad, en esa conversación de feedback y coaching que no podíamos priorizar. Liberarnos tiempo y espacio que hoy consumen ciertas tareas para invertirlo en momentos de calidad humana que hoy están ocupados por tareas mecánicas”, planteó Marion Blanco, Directora de People Experience Cluster South LatAm en Pfizer
“Para mí, volver a la esencia es volver a mirar a las personas a los ojos, darles la mano, decirles que van a poder transformarse”, cerró Daniela Mora Simoes, Directora de Personas de Grupo OMINT y Presidenta de DCH Argentina.
“La capacidad de automatización y de asistencia que hoy nos permite la IA abre espacio para concentrarnos en aquello que ninguna tecnología reemplazará: comprender el conflicto entre personas, aplicar criterio y asumir la responsabilidad de las decisiones. Para mí, volver a la esencia es mantener la curiosidad”, afirmó Gustavo Pérez Villar, Secretario de Tecnología Informática de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires.
“La tecnología nos da una oportunidad para volver a tener tiempo para las cosas que son esenciales. Cuando la IA acompaña la sistematización y el análisis de documentación, los profesionales podemos dedicar más atención al criterio, la responsabilidad y una mirada profundamente humana”, señaló Marina Bericua, Directora de Asuntos Corporativos, Externos y Legales de Microsoft Argentina.
“Cuando hacemos uso de la tecnología, se despeja terreno para analizar datos, preparar mejor una conversación o una presentación y enfocarnos en nuestra productividad personal. Todo eso da más espacio para la conexión humana. Para mí, volver a la esencia en Recursos Humanos es poder estar presente y conectar con otros”, explicó Inés Puente, Directora de Recursos Humanos para Hispanoamérica Sur de Microsoft.
“La IA puede ayudarnos a ordenar información y agilizar tareas, pero en la función de la defensa siguen siendo indispensables la escucha, la comprensión del contexto y la responsabilidad de acompañar a cada persona. La tecnología tiene valor cuando nos permite estar más cerca de quienes necesitan una respuesta”, sostuvo Alfredo López Bravo, Defensor Público Curador de la Defensoría General de la Nación.
Las experiencias de la Suprema Corte, la defensa pública, el ámbito legal y Recursos Humanos convergen en una misma idea: la IA no desplaza la esencia del trabajo profesional, sino que puede devolver tiempo y capacidad para ejercerla. Convertir esa oportunidad en nuevas formas de trabajar requiere más que tecnología: demanda confianza, gobernanza y una adopción responsable, con personas que mantengan el control, verifiquen los resultados y respondan por las decisiones. Así, el futuro del trabajo puede construirse con más criterio, curiosidad, responsabilidad y conexión humana.